21 septiembre, 2017

Amaia López: “Un destino gastronómico de éxito no se construye de la noche a la mañana; se cocina a fuego lento”

Amaia López; Coordinadora del Máster en Turismo Gastronómico del Basque Culinary Center, nos ayuda a comprender la evolución de la importancia del turismo gastronómico y cómo destacar entre otros destinos en #OVB2017.

 

¿Existen buenos destinos gastronómicos sin restaurantes de renombre?

Sin duda alguna, existe un perfil de turista gastronómico que acude a los destinos atraídos por el eco que tienen los grandes cocineros y restaurantes del lugar, llegando incluso, algunos de estos restaurantes, a convertirse en destino en sí mismos. Y claro está que ésta es una condición deseable y necesaria, pero no suficiente tal y como se entiende hoy en día, un destino gastronómico verdaderamente competitivo.

En los últimos años el interés de los consumidores por la gastronomía ha superado el marco de los restaurantes extendiéndose a otros elementos de la cadena de valor: explotaciones, industrias agroalimentarias, bodegas, mercados, lonjas, nuevos espacios gastronómicos, comercios especializados, aulas de cocina, etc., propiciando la incorporación y participación de sectores no vinculados tradicionalmente a la actividad turística. Así, el concepto de turismo gastronómico ha evolucionado ampliándose también a las posibilidades lúdicas y de conocimiento que ofrecen o pueden ofrecer los productos gastronómicos locales de calidad de los diferentes territorios y las actividades que se pueden desarrollar en sus entornos productivos y transformadores.

Adicionalmente un destino de turismo gastronómico ganará atractivo si su oferta de restauración es diversa, variada e innovadora y potencia los productos y la cultura gastronómica local combinando propuestas tradicionales con otras más novedosas.

 

¿Cuál debe ser la base para crear un destino que destaque culinariamente?

Obviamente es necesario identificar cuáles son los valores y recursos gastronómicos que otorgan personalidad y diferencian la identidad culinaria del destino, para analizar su potencialidad para su puesta en valor turístico. Es sumamente importante que exista una cultura gastronómica propia que se identifique con el territorio y también que la población local “viva intensamente” la gastronomía local.

Un destino gastronómico de éxito no se construye de la noche a la mañana; se cocina a fuego lento. Realmente no hay varitas mágicas. Para conseguir resultados, hoy más que nunca, hemos de ser capaces de integrar y fomentar la cooperación de todos los sectores de la cadena alimentaria del destino y del sector público, trabajando en una misma dirección y con una visión compartida, sabiendo que es clave apostar por ensalzar los principales valores y elementos diferenciales, impulsar la protección, reconocimiento, promoción y el desarrollo de los productos locales y la gastronomía propia, trabajando las relaciones entre el triángulo producto-cocina-territorio desde una perspectiva de sostenibilidad y articulando un relato auténtico y creíble.

Todos los actores implicados, se convierten en agentes fundamentales para estructurar y generar una oferta de productos y experiencias turísticas gastronómicas de calidad, singulares, atractivas y capaces de seducir a ese viajero que busca conocer la cultura gastronómica del territorio que visita.

 

¿Qué experiencias del País Vasco pueden exportarse a Gran Canaria?

Euskadi lleva años trabajando para dar a conocer nuestra gastronomía de excelencia, como elemento diferenciador y atractivo fundamental del turismo. Fue de las primeras CCAA en impulsar un plan de turismo gastronómico, pero la historia comenzó hace ya casi cuatro décadas cuando a mediados de los setenta se daban los primeros pasos de la Nueva Cocina Vasca, basada en una arraigada tradición y en el hecho de cómo entendemos los vascos nuestra relación con la gastronomía.

Si bien es cierto que hay algunas cuestiones son intransferibles y más allá de herramientas y metodologías, lo que se debe impulsar es la cultura gastronómica real en cada destino, identificando todo el patrimonio relacionado con estos recursos tan valiosos y que tanto pueden aportar a la diversificación y desestacionalización de la oferta e incremento del gasto del visitante, potenciando las alianzas entre sectores, y orientando además la estrategia de promoción y comunicación a perfiles concretos de turistas gastronómicos que valoren los atributos gastronómicos del destino.

El turismo gastronómico puede ser un aliado y complemento perfecto del nuevo turista de sol y playa, y Gran Canaria no cabe duda de que tiene los ingredientes suficientes para confeccionar un excelente menú.

En realidad, cada destino debe mirar lo que tiene a su alrededor, identificar sus mimbres, ver qué es lo que le hace diferente del resto y cómo se complementa con la principal motivación de los turistas que recibe para reunir todo el potencial para atraer visitantes con mayor motivación gastronómica y comunicarlo alto y claro.

 

¿Cuál es su opinión respecto al programa ‘Saborea España’?

Entendemos que es una interesante iniciativa de colaboración público privada y público- publica que incorpora a diferentes agentes de la cadena de valor del turismo gastronómico y que ayuda a los destinos de la red a estimular el turismo gastronómico en sus territorios, permitiendo el intercambio de experiencias entre sus socios y facilitando actividades que desde el ámbito local son difícilmente abordables.

No cabe duda que durante estos años han desarrollado diferentes proyectos para estructurar la oferta y poner en valor turístico nuestros recursos gastronómicos y conectarlos con el mercado, mediante acciones de promoción internacional y organización de eventos como por ejemplo el Día Mundial de la Tapa.

Este tipo de proyectos nunca son fáciles y posiblemente quede mucho recorrido, pero el camino emprendido está contribuyendo en gran medida al objetivo marcado de potenciar la gastronomía como uno de los principales reclamos turísticos de España.

 

En materia de formación, ¿qué debe primar en la educación de los futuros agentes destinados al turismo gastronómico?

Estamos inmersos en un escenario de crecimiento y evolución del turismo gastronómico muy excitante y a la vez muy complejo, que exige profesionales con una formación multidisciplinar e innovadora, que además se alinee con las necesidades del sector.

Desde el Basque Culinary Center, hace un par de años, tras una fase de análisis y contraste con el sector, se detectó la necesidad de contar con expertos en turismo gastronómico y para ello diseñamos el Máster en Turismo Gastronómico, cuya segunda edición comenzará en octubre.  No cabe duda de que existen expertos en turismo y también en gastronomía, pero detectamos que a la vista de la evolución favorable de este segmento turístico, se requieren nuevos perfiles profesionales que aúnen las dos disciplinas.

La formación evidentemente debe estar enfocada a desarrollar competencias profesionales que permitan afrontar los retos de destinos y empresas de turismo gastronómico preocupados por su futuro, integrando estrategias de desarrollo sostenible en las que esta tipología turística puede contribuir de manera decisiva.

Además de que los futuros profesionales dominen técnicas y herramientas para diseñar productos y experiencias enogastronómicas creativas e innovadoras, comprendan las singularidades del turismo en este ámbito, el papel que representan los agentes que intervienen en él y sean capaces de gestionar situaciones cambiantes, es vital fomentar su capacidad de análisis, de relación y empatía, el espíritu emprendedor  y  la creatividad. Además, hay algo especialmente importante y es que los futuros profesionales vivan con pasión la gastronomía en todas sus vertientes.

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