Claves para una estrategia de Inbound Marketing en el turismo

El Inbound Marketing, caracterizado por la estrategia de atraer clientes con contenido útil, relevante y agregando valor en cada una de las etapas del recorrido del comprador, se explota en el sector turístico con el fin de que sean los clientes los que se acerquen a nuestra empresa.

El Inbound Marketing se define, según el Inbound Cycle, como “una metodología que combina técnicas de marketing y publicidad no intrusivas con la finalidad de contactar con el usuario al principio de su proceso de compra y acompañarle hasta la transacción final.

Una alternativa clara a los acercamientos tradicionalmente utilizados en turismo. El Inbound Marketing, en este sector, propone el acercamiento digital del cliente hacia nuestra marca, motivado por la calidad de un contenido interesante.

Atrás queda todo lo relacionado con mensajes genéricos sin contexto para públicos poco definidos. Con Inbound marketing los clientes potenciales encuentran una marca/empresa a través de distintos canales como blogs, redes sociales y motores de búsqueda. El usuario debe ser el epicentro de todas las fases del proceso de venta que van desde la atracción hasta la fidelización.

En Inbound Marketing atraer, convertir, cerrar y fidelizar son las cuatro claves para construir una relación duradera con los usuarios.

    • Atraer: Captar la atención de los usuarios en una sociedad colapsada por la información no es tarea fácil; se deben usar diferentes recursos como el marketing de contenidos, técnicas SEO, redes sociales, PPC, etc. La idea es atraer la atención de quienes tienen más probabilidades de convertirse en oportunidades de venta y, finalmente, en clientes satisfechos. Para que esto ocurra es imprescindible ofrecer un contenido veraz, de actualidad y relacionado con los viajes y el mundo del turismo.
    • Convertir: Una vez captamos su interés entramos en la fase de conversión. Para llamar la atención es importante entablar una conversación de la manera que mejor se adapte a cada usuario; por ejemplo, a través de mensajes, formularios o reuniones. Una vez logrado el contacto es imprescindible responder todas sus posibles dudas o preguntas y ofrecerles contenido relevante y valioso.
    • Cerrar: Una vez generada una base de datos es imprescindible gestionar los registros, cerrar la venta y convertirlos en clientes. Cuando ya hemos atraído y convertido a usuarios determinados, procedemos a la siguiente etapa del funnel: cerrar la compra con la técnica más útil, la automatización del e-mail marketing.
    • Fidelizar: Un cliente satisfecho repite y recomienda. En esta fase hay que mantener satisfecho al usuario, alimentando la relación a través de contenido de calidad, mensajes individualizados y huidas de lo genérico.