La publicidad emocional funciona y triunfa en el turismo

Con la sobreexposición a impactos publicitarios nos arriesgamos a no alcanzar el recuerdo deseado en nuestro público objetivo. Al igual que en otros muchos  sectores, en el sector turismo empresas como Singapore Airlines, Accord Hotels UK o Marca Perú apuestan por el valor de las emociones. The Magic Pen, el corto animado de poco más de un minuto en el que Singapore Airlines retrata la inocencia de un niño que añora a su padre, sirve para presentar a la compañía como un elemento fundamental para la unidad familiar y cautiva los sentimientos de ciudadanos que empatizan con su historia. Siguiendo la misma línea, AccorHotels UK justifica el esfuerzo en la personalización del servicio de sus empleados con la premisa: From the heart. Con ello no sólo humaniza y pone rostro a sus empleados, sino que muestra un relación cercana y de preocupación real por sus huéspedes. Sin embargo, ¿por qué triunfan las emociones en el turismo? Quizás porque el visitante se aleja de la razón, busca rememorar sensaciones pasadas o crear nuevos recuerdos. El turismo se relaciona directamente con el hedonismo y las emociones. Lejos quedan los argumentos de la razón cuando se trata del disfrute total de una experiencia que recordarás años o sobre la que llevas un tiempo creando expectativas. Marca Perú es consciente de ello y, con esta campaña, llama a la nostalgia y la juventud de los espectadores. El deseo de aventura, libertad, felicidad y aprendizaje, valores y emociones que la marca busca transmitir con campañas que conectan con su público objetivo. La publicidad emocional funciona y triunfa en el turismo. Todo reside en conectar con nuestro público objetivo para mostrar la parte más humana de nuestra empresa. Personalización y factor humano, claves para llamar la atención y mantenerla.