Growth Hacking: Máximo crecimiento con mínima inversión

El Growth Hacking es una tendencia que engloba procesos, programación y estrategias de marketing y comunicación para maximizar su crecimiento, incrementando el número de usuarios con una inversión y esfuerzo mínimos. El Growth Hacking es una tendencia del Marketing general, aplicable al turismo, centrada en el crecimiento de impactos de la empresa, del volumen de usuarios o de los ingresos. Esta herramienta es la salvación a la conversión de los procesos de compra, de la visibilidad de las startups e incluso de los grandes como Booking. Creatividad, flexibilidad, enfoque hacia crecimiento y resultados, curiosidad y, sobre todo, análisis. Estas son las características de un Growth Hacker, responsable de la estrategia previa a las técnicas de captación de consumidores potenciales.   Como se describe en el blog de DDigitales existen dos estrategias principales: pull y push. Aunque ambas comprenden distintos niveles de eficacia, las estrategias pull destacan por su interés en cautivar al posible cliente de forma no intrusiva. A través de las estrategias pull se busca que sea el cliente el que encuentre el servicio o producto, lo que en Marketing Digital se consigue a través del Inbound Marketing. Con ello, no es de extrañar que entre las acciones más efectivas y aplicables al sector Turismo se encuentren: creación de un blog, organización de webinars, trabajar el SEO, regalar e-books o material exclusivo, producción de infografías o explotación el poder de las redes sociales, entre otras. Al contrario que en el caso anterior, la estrategia push destaca por su carácter intrusivo y por conllevar una inversión económica. Sin embargo, este enfoque está determinado por su objetivo: la empresa es responsable de comunicarse con el cliente, sin contar con la petición previa de este. En un sector cada vez más competitivo no sólo entre empresas, sino también entre destinos, las estrategias pull captan la atención de un target saturado por impactos intrusivos.